Corito 357 · Infantiles
Mi Cuerpo Lo Hizo Dios
Si el ojo dice al pie: “de nada sirves tú”.
Y al talón o a la mano: “tú eres sin valor”.
¿Cómo podría escribir? ¿Cómo podría caminar?
¿Puede el cuerpo entero ser sin los pies?
¿Puede así entero ser?
Si el oído dice: “¿Por qué no soy el ojo?
Y por eso no puedo ver.
Más ¿cómo podría escuchar
el requemar de los platillos
si con mis ojos yo debiera oír?
Pues bien los ojos para ver,
más para oír son los oídos.
Y si dice el pie: “ya que no soy nariz
me siento yo muy infeliz”.
De veras no importa ser cabeza o ser talón.
Cada parte de mi cuerpo lo hizo Dios.
Cada parte de mi cuerpo lo hizo Dios.