Corito 188 · Coritos
Por La Mañana Yo Dirijo Mi Alabanza
Por la mañana yo dirijo mi alabanza
a Dios que ha sido y es mi única esperanza.
Por la mañana yo le invoco con el alma
y le suplico que me dé su dulce calma.
Él nos escucha pues nos ama tanto
y nos alivia de cualquier quebranto,
nos da su mano poderosa y fuerte
para librarnos de la misma muerte.
Cuando la noche se aproxima tenebrosa,
en elevarle mi oración mi alma se goza,
siento su paz inagotable, dulce y grata,
porque temores y ansiedad Cristo los mata.
También elevo mi cantar al cielo,
cuando a la tierra baja el negro velo,
el sol se oculta pero queda Cristo,
a quien mis ojos en el sueño han visto.
También elevo mi cantar al cielo,
cuando a la tierra baja el negro velo,
el sol se oculta pero queda Cristo,
a quien mis ojos en el sueño han visto.